Fecha: 7 de Deciembre, 2009
Escena uno:
A: ¡Buenas Noches! ¡Bienvenidos al Restaurante “Mi Hermosa Venezuela”!
B: ¡Buenas Noches!
C: ¡Gracias! ¡Buenas Noches!
A: ¿Mesa para cuántas personas?
B: Una mesa para dos personas, por favor.
A: ¿Ustedes pueden esperar por cinco minutos?
C: Tenemos mucha hambre pero aún así vamos a esperar.
Escena dos:
A: La mesa ya está lista. Vengan por aquí, por favor.
B: ¡Cómo no!
C: Mi amor, que bonito aquí, ¿verdad?
B: Mesero, ¿puede traernos el menú, por favor?
A: ¡Claro que sí! Ya vengo con los menús.
Escena tres:
A: Aquí están los menús. ¿Ustedes desean beber algo?
C: Para mi, un jugo de naranja con hielo pero sin azúcar.
B: Me gustaría beber una Coca-Cola con limón.
A: ¿Quiere hielo también?
B: Sí, pero en un vaso a parte.
A: ¿Algo más, señora?
C: No, para mí, solamente el jugo.
A: Muy bien. Ya vengo con las bebidas.
Escena cuatro:
C: ¿Qué hora es mi cielito?
B: Son las diez y medía, ¿por qué?
C: Es que hace frío aquí, ¿no?
B: Bueno, mi amor, es que ya estamos en Noviembre, y tú sabes como es el clima de aquí. Después de las nueve la temperatura baja rápidamente.
C: ¿Qué vamos a hacer mañana?
B: Estaba pensando en ir al centro comercial para comprar unos pantalones y unas camisas nuevas.
C: Ay sí, mi cielito, todos los pantalones que tienes son del año de la pera.
B: ¡Vaya, mujer, no están así de malos! Es que tengo ganas de gastar un poco de la plata que gané en la lotería.
C: Sí es así, ¿por qué no me llevas a París?
Escena cinco:
A: Aquí está su jugo de naranja con hielo, señora. Y aquí está su té helado, señor.
B: ¡Gracias!
C: ¡Muchas gracias!
A: Nuestro plato especial hoy es paella valenciana. ¡Es muy rica! Viene con jamón serrano, pan, y queso suizo de contorno.
B: ¿Y es buena la paella aquí? La última que comimos allá en Mableton, Georgia, estaba horrible.
C: Ay sí, no quiero ni acordarme de eso.
A: Les puedo garantizar que la paella valenciana de nuestro restaurante, además de barata, es de excelente calidad.
C: ¿Y de que tamaño es la porción?
A: La porción es así de grande.
C: Bueno, está bien. Para mí, una paella valenciana.
A: Una paella valenciana para la señora. ¿Y para el señor?
B: Para mí, una chuleta de puerco, chorizos. Tráeme también unas papas fritas y una porción de arroz blanco, por favor.
A: ¡Vale!
B: ¿Eso tarda mucho? Es que tenemos mucha hambre.
A: No, solamente unos quince minutos.
C: Está bien, gracias.
Escena seis:
B: ¡Que hambre tengo! Podría comer un puerco entero.
C: Claro que sí, mira el tamaño de tu panza. No es por mal, mi amorcito, pero necesitas comer menos y ponerte en una dieta.
B: Ay, no me fastidies con esta historia. Déjame comer en paz.
C: Es que desde que llegaste de Nepal no paras de comer ni un segundo.
B: Tú bien sabes que casi morí de hambre allá.
C: Sí, pero eso ya es una exageración. En las últimas dos semanas ganaste más de diez libras.
B: Tienes razón, mi amor, necesito rebajar un poco.
Escena siete:
A: Aquí está su paella, señora. Y aquí están su chuleta de puerco, los chorizos, las papas fritas y la porción de arroz.
C: ¡Muchas gracias!
B: ¡Gracias!
A: ¡De nada!
Escena ocho:
C: ¡La comida está excelente!
B: Creo que va a ser difícil perder peso comiendo una comida así de buena… ¿Qué es eso?
C: ¿Cuál es el problema, mi cielito?
B: ¡Hay pintura labial en mi vaso!
C: ¡Amorcito, mira esto!
B: ¿Qué pasa?
C: ¡Hay un pelo en mí comida!
B: ¿Dónde?
C: ¡Aquí en mi paella! Ay, ¡qué asco!
B: Mesero, mesero, venga aquí, por favor.
A: Sí señor. ¿En qué puedo servirlo?
B: Hay un pelo en la comida de mi esposa y mi vaso está sucio. Mira la marca de pintura labial.
A: Lo siento, muchísimo. Voy a cambiar el vaso ahora mismo.
C: ¿Y mí paella?
A: Ay Dios mío, casi que me olvido de la paella. Voy a hablar con el cocinero. Ya vengo en un minuto.
Escena nueve:
C: Mi cielito no tengo servilleta.
B: Y este cuchillo no corta nada.
A: Hablé con el cocinero y él le pide mil disculpas, señora. Su paella va a estar lista pronto.
B: Mira, mesero, no hay servilleta para mi esposa.
A: Lo siento, señor. Perdón, señora. Ya voy a buscar unas servilletas.
B: Otra cosa, mi cuchillo no está cortando nada. ¿Puedes, traerme otro, por favor?
A: Ya vengo.
C: Este mesero ya me está cayendo mal.
B: A mí también.
Escena diez:
A: Aquí está su paella, señora. Y su cuchillo, señor.
C: ¡Ay no! Ésta paella está fría. ¿La hicieron ahora o la calentaron de ayer?
A: ¡Qué eso, señora! El cocinero acaba de prepararla especialmente para usted.
C: Pues diga al cocinero que está horrible. Más helada que un helado de fresas.
B: Antes que te vayas, joven. Déjame decirte que mis papás están muy saladas y el chorizo muy picante.
A: Lo siento, señor.
B: Eso es un desastre. No hay servilleta, los vasos estás sucios, la comida fría y picante.
C: No te olvide del pelo en mí paella.
B: ¿Sabe qué? ¡Tráenos la cuenta, por favor!
A: Pero señor… señora. Vamos a arreglar todo. No se preocupen.
B: No… ya estamos hartos de este restaurante y de tu servicio.
C: Sí, este restaurante es horrible.
A: No es bien así. Nuestro restaurante siempre gana premios de excelencia y el cocinero es un famoso chef francés.
C: ¡Qué me importa si es francés o no!
B: Mesero, la cuenta por favor.
A: ¿Ustedes no quieren algo de postre?
C: ¡No!
B: ¿Me estás tomando el pelo?
A: Esperen un minuto, por favor, ya vengo con la cuenta.
Escena once:
A: Aquí está su cuenta, señor.
B: ¡Qué eso! ¡Doscientos dólares! ¡Eso es un robo!
C: Mi cielito, ¿vas a dejar cuánto de propina?
B: ¡Nada! Mesero, aquí está el cheque.
A: ¿Y mi propina?
B: No hay propina para ti.
C: No vuelvo a este restaurante jamás y nunca.
B: Este es el peor restaurante del mundo.
A: ¡Tacaños!